martes, 1 de septiembre de 2015

La Mística del Número Siete

Desde los albores de la humanidad el número siete ha estado rodeado de un cierto misterioso encanto. De acuerdo con la interpretación griega de los números, en siete es la unidad universal. La Biblia, el libro más leído de todos los tiempos, se expone como Dios creó, en seis días y al séptimo día descansó, dándole una connotación especial, ya que desde entonces ese día es considerado por muchas religiones como el día dedicado a la oración y la comunicación con Dios.

Siete son los días de la semana, porque siete fueron los siete astros  errantes que detectaron los primeros estudiosos de la bóveda celeste, dedicándole el domingo al sol; el lunes a la luna; el martes a Marte; el miércoles a Mercurio; el jueves a Júpiter; el viernes a Venus y el sábado a Saturno. Siete son también los mares del planeta, los colores del arco iris, las notas musicales y las maravillas de los Antiguo y Nuevo mundos. Es por ello quizás por ello que los esotéricos denominan al siete como número del destino.

En la cultura judía, el número siete desempeña un papel fundamental en la un papel fundamental en la fonética y es el que determina el ciclo del año. Los judíos celebra el Sabbat cada séptimo día, el séptimo mes (Nissan) es sagrado y cada séptimo año es una año sabático. Su fiesta de Azimos (pan) duraba siete días, al igual que la celebración de la Pascua. De igual modo, en la cultura judía siete eran los cielos, las cámaras del paraíso y los pastores de Israel (Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, Aarón, David y Salomón).

El número siete tuvo incidencia también en algunas profesiones, antiguamente para ser “sanador” es preciso haber sido el séptimo hijo o la séptima hija de un séptimo hijo o una séptima hija. A los hijos séptimos se les atribuía la facultad de predecir el futuro. En las culturas precolombinas americanas encontramos también referencias a la connotación del número siete. Os aztecas construyeron el Templo de las Siete Mazorcas, asociado a la adoración a sus dioses para lograr abundantes cosechas de su principal cultivo, el maíz.


Los metafísicos hacen referencia a siete niveles de conciencia, y siete son también los chakras determinados como centros de nuestra energía corporal por la filosofía hindú.


La historia refiere asimismo que siete fueron la Trompetas del Juicio de Dios sobre Roma; siete son también los Pecados Capitales y las Copas de la Ira de Dios, depositarias de las siete Plagas Postreras que anuncian el Apocalipsis. Todas estas referencias han creado un halo misterioso, mágico y místico alrededor del número siete, a los largo de todo el desarrollo histórico de la humanidad.

Como confirmación de la incidencia del  número siete en nuestras vidas cotidianas, investigaciones recientes han demostrado que son siete también los pecados que cometemos contra nuestra felicidad y nuestro éxito, y siete los hábitos que han de conducirnos a eliminarlos de nuestras acciones cotidianas, como estrategia para lograr una vida feliz y exitosa.

En esta serie de artículos, vamos a tratar los Siete Pecados de la Infelicidad y como eliminarlos de nuestras vidas mediante la incorporación de siete beneficiosos hábitos, que nos harán sentirnos más plenos, con mayor energía, y con una significativa motivación al éxito profesional y personal. Los invito a seguirme en este recorrido hacia la felicidad y la bienaventuranza, no se arrepentirán!!

lunes, 31 de agosto de 2015

Estoy de Vuelta!!


Querido blog:

Tienes muchos motivos para estar triste y disgustado conmigo, porque en verdad me he alejado por mucho tiempo, pero espero que mis explicaciones pueda cambiar tu estado de ánimo y transformarlo en la alegría con que vuelvo a éste, mi espacio compartido, donde pongo a disposición de todos mis conocimientos y mis experiencias profesionales para, humilde y desinteresadamente, contribuir a mejorar su desempeño y promover su éxito en la administración empresarial, con la ilusión de que mis soplos de management estén haciéndolos avanzar viento en popa.

Los últimos meses  ha tenido muchos factores que han determinado este alejamiento. El primer trimestre se fue como agua entre los dedos, mientras preparaba mi anhelado primer viaje a Cuba, para reunirme después de mas de dos años de ausencia con mis hijos y mis nietos, con la ilusión de que este viaje me daría muchas energías para seguir adelante. Sin embargo, transcurridos los primeros días del regreso, la nostalgia me invadió de nuevo, profundamente, generando en mí un vacío de motivación enorme, como una maquinaria que no tiene ni gota de combustible.

En medio de ese indeseado estado de inercia intelectual, apareció de repente un curso on line denominado: "Un vida feliz y exitosa" de Coursera.org impartido por un grupo de profesores y consultores hindúes, de diferentes universidades de la India y los Estados Unidos. Como soy una estudiante impenintente, y tengo como máximas directrices que "el saber no oucpa espacio" y que siempre podemos incorporar nuevos conocimientos, me matriculé en dicho curso, con la esperanza de mejor mi estado ed animo.

Durante seis semanas, recibí las clases y cumplí con todas las tareas y ejercicios de dicho ejercicio docente. En cuyas conferencias participaron además, mediante videos prestigiosos intelectuales y científicos dedicados al estudio y la investigación de la Psicología. Hoy, una vez treminado el curso, me siento muy agradecida con todos ellos, porque en verdad, si uno afronta el mismo con mente abierta, y se dispone a lograr los objetivos del mismo, los resultados son muy favorables.

De ese curso emergo hoy, con renovados motivos de alegría, con nuevos bríos para llevar adelante mis metas, con mayor disposición para mejorar mi salud, física y mental, y dejo atrás el vacío motivacional de meses anteriores. En conclusión, ese entrenamiento ha sido tan beneficioso y exitoso para mi que he decidido compartir algunos de sus elementos fundamentales con todos ustedes, mis lectores, a fin de motivarlos a incursionar en algunas de sus estrategias y contribuir a que todos tengas mas motivos de felicidad y éxito en todos los ámbitos de sus vidas.

Así pues, estoy de vuelta!! Pero antes de continuar tratando los temas de administración empresarial donde habitualmente nos centramos, permíteme incursionar en un tema importante para todos: la felicidad y el éxito, regalándoles un resumen del maravilloso curso que acabo de conclur. Y para comenzar, les dejo solo una pregutna: ¿Cómo alcanzar mayor felicidad y éxito?.....

Sígueme.... y lo sabrás!!








jueves, 22 de enero de 2015

Algunos Consejos para Garantizar el Éxito de tu Empresa Familiar (Parte I)


Después de evaluar estadísticamente el papel tan importante que desempeñan las empresas  familiares en la economía, y constatar en el entorno de la ciudad en que vivo cuántos y cuán diversos negocios familiares existen, que son potencialmente exitosos y en los cuales se centra el proyecto de futuro de tantas personas, cada vez me parece más necesario incursionar sobre los problemas gerencias de este tipo de organización y brindar a esos pequeños comerciantes algunos consejos para garantizar la continuidad y el éxito futuro en sus negocios.

Antes de darles algunos “tics” para mejorar sus estándares de rendimiento de sus empresas, resulta imprescindible recordar cuáles son los elementos que las hacen iguales y diferentes en relación con otras empresas: “…las empresas familiares son “diferentes” debido a la complejidad que le induce la interacción de dos sistemas tan distintos como la familia y la empresa; e “iguales” al resto de las empresas, en tanto la mayoría de los problemas que afrontan se localizan en áreas comunes de gestión como la profesionalización y mejora continua de las prácticas gerenciales, la comunicación y el desarrollo y  la sostenibilidad de la empresa a mediano y largo plazos” (Gómez, 2015)

Por lo tanto, los consejos que a continuación les daremos hacen referencia a los aspectos que hacen que las empresas familiares sean “iguales” a las que no lo son, pero tomando en cuenta aquellas complejidades particulares que las hacen “diferentes”. Por otra parte, las ideas que vamos a darle para mejorar el rendimiento de sus empresas, tienen como propósito lograr un óptimo aprovechamiento de los recursos familiares para darle a su negocio la orientación emprendedora que las convertirán finalmente, en las grandes empresas del mañana.

Primer Consejo: Fije el rumbo

En el Siglo V a.c. Séneca, filósofo griego expresó: “No hay viento favorable para quien no sabe a dónde va”, y desde entonces se pueden encontrar en la historia de la humanidad miles de ejemplos de buenos propósitos que han fracasado por no haber fijado claramente el propósito de los mismos, por eso le primer consejo para el éxito es: fijar claramente el rumbo.

Para los marinos se trazan rutas en las cartas geográficas y utilizar la brújula; los directivos utilizan otras herramientas: la estrategia y las políticas, las cuales deben quedar explícitamente formuladas y constituyen documentos esenciales para dar orientación a la gestión empresarial y organizar los recursos familiares para darles un mejor uso en pro de los propósitos de la organización.

La estrategia de una empresa familiar se expone de manera clara y precisa en el Protocolo Familiar. El protocolo familiar es un acuerdo entre los miembros de la familia, en el que se regula el funcionamiento de la empresa familiar a través de los siguientes elementos:

  • ·    Los principios y valores que guían las relaciones entre los familiares, sus emprendimientos, y la propiedad de los mismos.
  • ·        Las relaciones económicas y profesionales entre los familiares accionistas y la empresa.
  • ·        La forma de resolver los conflictos.


Este documento tiene carácter moral, pues se realiza en acuerdo con todos los integrantes de la familia relacionados con el negocio y su orientación fundamental es preventiva, en tanto en su contenido se recogen la manera en que la empresa abordará todo los problemas potenciales que puedan presentarse en la interacción de los sistemas “empresa” y “familia”.

En el protocolo familiar se recoge el propósito general de la empresa familiar (misión), sus objetivos a mediano plazo (visión) y los principios y valores que caracterizarán el accionar familiar respecto al negocio. La manera en que se abordarán los conflictos en la relación empresa/familia se expresan detenidamente en las políticas que completan el protocolo familiar. Las políticas ayudan a evitar los problemas y conflictos antes de que estos se produzcan; propician la preparación de los miembros de la familia y evita que se produzcan resentimientos por los modos de proceder individuales de los miembros de la familia que tienen cargos ejecutivos.

Para elaborar las políticas se debe dar respuestas a las siguientes preguntas:
·        ¿Qué es lo que se pretende lograr? (Objetivo)
·        ¿Cómo se va a proceder en una situación específica? (Descripción)
·        ¿Quién será la persona encargada de su aplicación? (Responsabilidad)
·        ¿Qué órgano es el encargado de elaborarla? (Elaboración)
·        ¿Cuáles son sus límites y quiénes están involucrados?(Alcance)
·        ¿En qué líneas de acción nos basaremos para la aplicación? (Lineamientos)

Por conversaciones que he tenido con dueños de pequeños negocios, puede que estas cosas les parezcan, al inicio del negocio innecesarias; pero los hijos crecen, y con ellos crece la familia, se incorporan nuevos miembros, nacen los nietos, que crecen también, y lo que fue al inicio un negocio de dos o tres, se convierte en la fuente de ingresos de varios grupos familiares, por  lo que es preciso adoptar las previsiones necesarias para garantizar el futuro de la empresa familiar, su desarrollo y continuidad en el tiempo.

Para finalizar, vamos a darle un listado de los principales temas que se sugieren para ser regulados por las políticas de las empresas familiares:

·         Empleo. ¿Cómo se incorporarán o abandonarán la empresa familiar los miembros de la familia? Y en general, cualquier empleado, si la empresa contrata personal ajeno a la familia.

·        Promoción. ¿Qué criterios de evaluación y qué método se emplearán para la promoción en el seno de la empresa familiar?

·       Remuneración. ¿Cómo y por quién se realizarán aumentos salariales, otorgarán premio o primas a los empleados?

·        Propiedad. ¿Quiénes y cómo pueden devenir accionista de la empresa familiar?

·        Asamblea de Accionistas. ¿Quiénes y en calidad de qué participan? ¿Quién tiene derecho al voto?

·   Capital-Riesgo. ¿Cómo y cuándo se autorizará que un miembro de la familia forme su propia empresa?

·    Participación social (Filantropía). ¿Cómo participará la empresa en donaciones? ¿Cuáles son las prioridades sociales que la empresa apoyará (deportes, educación, ecología, obras caritativas, etc.)


 Este es nuestro primer consejo, fijar el rumbo claramente para evitar futuros conflictos en la relación familia -empresa. Nuestro próximo artículo incluirá algunos consejos acerca de la formación y funcionamiento de los órganos de dirección de la empresa familiar, para finalmente, en un tercer artículo, abordar algunos tics gerenciales que harán que su empresa sea más exitosa y llegue a ser una gran empresa en el futuro. Espero seguir contando con su atención a este importante tema para todos los dueños de pequeños negocios emergentes.

domingo, 18 de enero de 2015

Siguiendo el rastro del éxito de las Empresas Familiares: Como lograr la continuidad






En una de las primeras conversaciones que hemos tenido con nuestros lectores en “Viento en Popa”, abordamos la importancia de dejar definidos los roles y los valores en las empresas familiares, de modo que se pudiera diferenciar el papel década miembro de la familia en el seno de ésta y el que tendría que desempeñar en la empresa familiar, y se pudiera definir de manera unívoca la cultura que se pretende enraizar en la misma, transmitiendo los valores de generación en generación.

En aquel momento pensamos que, habíamos agotado el tema, al dejar esclarecida la necesidad de definir claramente los roles y los valores de la empresa familiar; sin embargo, profundizando en este tema posteriormente, y una vez que comprendimos la importancia que tiene la sustentabilidad de las empresas familiares para la economía de cualquier país, decidimos dedicar otros artículos a este tema, teniendo en cuenta que “Viento en Popa” está dirigido a aportar conocimientos y prácticas gerenciales, que según las estadísticas del sector, deben ser mayoritariamente empresarios familiares.

En nuestro artículo anterior, nos planteamos la diferencia entre una empresa familiar y una que no lo sea, y dejamos establecido que si bien ambas son en muchas cosas prácticamente iguales, la gran diferencia entre ambas radica en la complejidad que adicionan la interacción de dos sistemas cuyas reglas de organización y funcionamiento son esencialmente diferentes: familia y empresa. ¿Qué puede ayudarnos a reducir significativamente esta complejidad? Ese es el centro de atención de nuestra conversación de hoy.

Los pequeños negocios familiares emergen en la mayoría de los casos de una forma un tanto empírica, a partir de la motivación de sus fundadores, los cuales comparten el proyecto, y con él, sueños, empeños, modos de comportamiento y organización, todo ello de manera empírica y las más de las veces sin previa formalización. Sin embargo, a medida que crecen la familia y el negocio, cada vez se va haciendo más difícil lograr que todos los miembros de la familia que trabajan en el negocio, piensen y actúen de modo uniforme.

Es en ese momento que se revela, a veces de modo traumático y doloroso, la complejidad para mantener el equilibrio y buen funcionamiento en la interacción de la familia y la empresa, y se hace  evidente que para que una empresa familiar se sostenga y desarrolle en el tiempo, se hace imprescindible, combinar de manera armónica dos elementos: la capacidad innovadora y los recursos familiares.

Cuando se manejan acertadamente estos elementos, se mejora el desempeño y se potencia la capacidad de trascendencia de la empresa familiar de generación en generación, ya que los recursos familiares contribuyen a facilitar y desarrollar la orientación emprendedora de la empresa familiar, con lo cual se propicia que ésta se mantenga por muchas generaciones, porque sus miembros estarán renovando sus objetivos y haciendo crecer y avanzar continuamente la empresa familiar.

Llegados a este punto, resulta interesante abordar cuáles son los aspectos que se resumen en estas dos categorías, dada su importancia en el desarrollo y continuidad de la empresa familia.

La orientación emprendedora comprende aquellas dimensiones que hacen que una empresa familiar siempre esté considerando nuevos productos, servicios o nuevos negocios. De acuerdo con Sandoval, F. (2014), la orientación innovadora agrupa las siguientes dimensiones:

·Autonomía: La libertad que tienen los individuos dentro de una empresa, para ser creativos, proponer ideas y cambiar las cosas que actualmente se hacen en la empresa.

·Innovación: Tendencia que tiene la empresa para motivar e impulsar nuevas ideas y procesos creativos que dan como resultado nuevos productos, nuevos procesos o nuevas tecnologías.

·Toma de riesgos: Grado de iniciativa que tienen los gerentes para comprometer recursos de la empresa para crear nuevos negocios o empresas. Si es muy alta esta iniciativa significa que son propensos a tomar riesgo.

·Pro actividad: Búsqueda constante de nuevas oportunidades para innovar o crear nuevos negocios.

·Agresividad: Propensión de la empresa para retar a sus competidores directamente y mejorar su posición competitiva dentro de su industria.

Los recursos familiares abarcan los recursos y capacidades únicas que tienen las empresas familiares  al interactuar la familia, la sociedad y la propia empresa. Fernando Sandoval (2014) incluye dentro de los recursos familiares, los siguientes aspectos:

·   Liderazgo: Se refiere al impacto que tiene en el crecimiento de la empresa el liderazgo de la familia como gerentes y dueños. La experiencia y desempeño de los líderes familiares puede ser muy relevante.

Redes: Son todas las conexiones que tiene la familia y que le permiten impactar en las capacidades emprendedoras y e crecimiento de la empresa. Estas redes crean capital social, relaciones de mercado, prestigio, marcas y reputación de la empresa familiar.

Capital financiero: Son las decisiones y control financiero que lleva a cabo la familia, como deuda, flujo de efectivo, etc. que facilitan o inhiben el crecimiento de la empresa.

Toma de decisiones: Se refiere a cómo son tomadas las decisiones y la influencia de la familia en la toma de decisiones para lograr ventajas competitivas en la empresa.

·   Cultura: Son las creencias, normas, valores, prácticas, etc. que crean un ambiente y clima interno en la empresa. La familia impacta definitivamente en la cultura de la empresa.

Relaciones: Se refiere al tipo de interacción que tienen los miembros de la familia entre sí y los miembros de la familia con los empleados no familiares de la empresa. Esta relación puede facilitar o inhibir el desarrollo de la empresa.

Gobierno: Estructuras formales para la toma de decisiones de la familia y de la empresa. Es decir si existe y funciona el consejo de familia, el consejo de administración y los comités directivos.

Conocimiento: Uso, creación, almacenamiento del conocimiento que contribuye al crecimiento de la empresa. Y en específico al conocimiento de experto o de idiosincrasia que tienen los fundadores o directores familiares y que transmiten a las siguientes generaciones.

Ahora bien, cómo lograr que todos estos recursos se aprovechen de manera óptima en aras de los propósitos y metas de la empresa familiar, ese es el mayor reto de estas empresas. Para ayudar al triunfo seguiremos abordando este tema de particular interés en próximas entregas. Hasta entonces mis mejores deseos de éxitos profesionales y personales para todos mis lectores asiduos.




*Fuente: Sandoval, F. Continuidad y Desarrollo de la Empresa Familia. Coursera.org. 2014


martes, 13 de enero de 2015

Negocios Familiares: ¿Iguales o Diferentes?




Negocios Familiares: ¿Iguales o Diferentes?


Muchas de las hoy grandes y exitosas compañías, comenzaron como pequeños negocios familiares, y han llegado a ser grandes corporaciones, que dan empleo a miles de empleados y han pasado de generación en generación, manteniendo su éxito y desarrollándose, a pesar de haber experimentado varios cambios en la dirección general de las mismas con el paso de los años.  

De acuerdo con el criterio de Kachaner, N.  et. al. (2012), las empresas familiares son un motor para la economía de todos los países del mundo; tienen un mejor desempeño que las no familiares, tanto en lo que respecta al crecimiento de las ventas como al retorno de valor para los accionistas. Los factores que propician estos resultados, según la opinión de Miller D. & Lebreton-Miller, I. (2005), son los siguientes:
  • (a)    La visión de futuro de los accionistas familiares.
  • (b)    La existencia de un mayor compromiso emocional entre los miembros de la familia.
  • (c)    La responsabilidad social en el marco de su entorno económico.
  • (d)    El liderazgo, la cultura, los valores y las redes que se transmiten entre las generaciones.

Sin embargo, a pesar de que muchos estudiosos de la administración y el liderazgo han dedicado esfuerzo y atención al tema de las empresas familiares, la mayoría de las personas – incluso algunos dueños de negocios familiares piensan que las empresas familiares no requieren grandes esfuerzos para ser exitosas, porque son empresas pequeñas, donde todos los que trabajan son familiares, se conocen y no se precisan órganos de dirección específicos para adoptar decisiones.

¿Qué diría mi amable lector si le dijera que el 95 % de las empresas norteamericanas se inician como empresas familiares y que el 70 % de las 500 del Fortune, se iniciaron como tales? Y Estados Unidos no es la excepción de la regla, ya que Europa el 86 % de las empresas del sur y el 75 % de las del norte se iniciaron como empresas familiares; por otra parte, en América Latina las empresas familiares exitosas constituyen el 80 %.(*) Todo lo cual evidencia la importancia que los negocios familiares tienen en el desarrollo económico de un país o una región geográfica, y sin embargo, la tendencia de muchas personas es minimizar esta importancia, en la creencia de que estas empresas son de inferior nivel y no necesitan una dirección especializada, pues son “diferentes” que el resto de las empresas.

Estas consideraciones encontradas entre los puntos de vista me ha compulsado a llevar a mis lectores algunas ideas que sirvan para esclarecer cuan iguales o diferentes son en realidad las empresas familiares respecto a las restantes empresas; para que finalmente, puedan hacer sus propias consideraciones y aplicarlas creativamente en sus negocios.

Contrario a la idea de simplicidad que las más de las veces abrigan las personas sobre las empresas familiares, las empresas familiares tienen una mayor complejidad que las empresas no familiares, ya que en ellas se entrelazan e interactúan de manera simultánea dos sistemas: la empresa y la familia. Estudios realizados por organismos especializados en investigaciones económicas y sociales han determinado los siete retos que enfrentan las empresas familiares:
·        Reto empresa: Diagnóstico objetivo de recursos y capacidades.
·        Reto familia: Fomento de la unidad mediante la comunicación efectiva.
·        Reto estrategia: Identificación de ventajas competitivas para crear estrategia.
·        Reto finanzas: Utilización de recursos propios o externos.
·        Reto gobierno: Diseño de estructuras que aseguren el cumplimiento de acuerdos.
·        Reto sucesión: Transferencia de liderazgo a la siguiente generación.
·        Reto patrimonio: Planeación de la distribución el patrimonio familiar(**)

Las investigaciones realizadas, apuntan a que la mayoría de las empresas (68 %) no dirigen atención a los retos anteriores y, en consecuencia, enfrentan en mayor o medida un grupo de problemas, que evidencian la necesidad de prestar atención a la organización y dirección en las empresas familiares. Los problemas más recurrentes asociados a cada uno de los retos anteriores son los siguientes:
·        Reto empresa: Se hacen más vulnerable ante la ausencia del líder.
·        Reto familia: Ausencia de reglas y mecanismos de comunicación explícitos que mejoren las relaciones entre los dos sistemas (familia y empresa).
·        Reto estrategia: Ausencia de un Plan Estratégico.
·        Reto finanzas: Ausencia de un Plan Financiero.
·        Reto gobierno: Ausencia de órganos de gobierno y una dirección profesional.
·        Reto sucesión: Ausencia de un plan de sucesión.
·        Reto patrimonio: Ausencia de un plan de distribución patrimonial.(**)

Cuando se analizan detenidamente los problemas anteriores, se pueden agrupar en tres áreas de gestión: profesionalización de las prácticas gerenciales, comunicación y sostenibilidad. A partir de este análisis se puede concluir que las empresas familiares son “diferentes” debido a la complejidad que le induce la interacción de dos sistemas tan distintos como la familia y la empresa; e “iguales” al resto de las empresas, en tanto la mayoría de los problemas que afrontan se localizan en áreas comunes de gestión como la profesionalización y mejora continua de las prácticas gerenciales, la comunicación y el desarrollo y  la sostenibilidad de la empresa a mediano y largo plazos.

Por otra parte, dada la importancia que tienen las empresas familiares en la economía de cada país, se hace interesante profundizar en el tema de estas empresas, la manera efectiva  de gestionarlas y la forma de lograr su sostenibilidad y supervivencia en un mercado cada día más competitivo e inestable. Por tales razones, seguiremos incursionando en este interesante tema en futuros artículos, toda vez que estas empresas constituyen la mayoría de las empresas en nuestro contexto económico, y seguramente muchos lectores son dueños de los pequeños negocios que se convertirán en las grandes empresas del mañana.

* Luis Gomez-Mejia. FERC 2012
** Profit Consulting, México 2012

jueves, 11 de septiembre de 2014

Utilizando el Estrés como Herramienta para el Éxito.





Seguramente Ud. como yo conoce muchas personas que se quejan constantemente del estrés y los perjuicios que éste les produce; y esas opiniones, determinan que se haya categorizado el estrés como algo esencialmente negativo. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

El estrés, como muchas otras cosas de la vida cotidiana, puede tener efectos positivos o negativos en dependencia de su magnitud, intensidad y empleo. El éxito radica en reconocerlo, dominarlo y orientarlo en la dirección correcta, poniéndolo a disposición de nuestras prioridades básicas, para alcanzar las mismas.

El estrés es indispensable para nuestras vidas. Sin estrés no logramos la motivación y el impulso necesario para ir en pos de nuestras metas y alcanzar el éxito. Veamos el siguiente gráfico:



En el gráfico anterior, en el eje x, representaremos la intensidad y duración del estrés, en tanto que el eje vertical (y) nos aporta el nivel de desempeño. El estrés, tiene una relación directa con el desempeño y su calidad. Cuando el nivel de estrés es bajo, nos sentimos deprimidos, aburridos y sin ánimo; pero en la medida en que el estrés aumenta, se incentiva nuestra motivación y el interés en la realización de la tarea. En la dosis correcta, de intensidad y duración, el estrés nos conduce al desempeño óptimo, que es el punto más alto de la curva. La zona coloreada en el gráfico, es la zona de máximo rendimiento. Si el estrés se intensifica y se mantiene por un tiempo demasiado prolongado, se produce un estado de gran ansiedad, que conduce a una disminución significativa del rendimiento.

Este análisis nos conduce, a la conclusión, de que en las dosis óptimas, el estrés es un gran aliado, que nos proporciona la motivación y el impulso para alcanzar nuestras metas. La cuestión es que no somos capaces de determinar con exactitud cuál es la dosis de estrés óptima en intensidad y duración que produce nuestro nivel óptimo de desempeño. Si lograr esta precisión resulta difícil para el propio individuo, cuanto más para los empleadores, sobre todo cuando estos:
  • -        No tienen un conocimiento amplio de la Psicología aplicada a la administración empresarial.
  • -        No conocen profundamente la personalidad y las características psicológicas de sus empleados.
  • -      Están sometidos ellos mismo a una carga desproporcionada de estrés, producida por la celeridad de los cambios en el entorno empresarial y la dinámica del mercado.

Por tales motivos, resulta interesante incursionar en algunas sencillas reglas que nos permitirán controlar el estrés y mantener la calma, para lograr el éxito, cualquiera sea nuestra posición en el ambiente empresarial (empleador o empleado).

De acuerdo con investigaciones realizadas por el Dr. Travis Bradberry, autor de varios textos sobre inteligencia emocional y otros temas de la Piscología Aplicada; los empresarios exitosos, se caracterizan  por manejar con gran acierto el estrés, para lo cual ellos:

  1. 1.      Aprecian lo que tienen. Enfrentan la vida desde una óptica de gratitud, y esa sensación gratificante, les brinda la calma, el buen ánimo y la energía necesarios para enfrentar las nuevas metas que la vida les impone.
  2. 2.      Evitan el cuestionamiento de los éxitos potenciales. Evaden preguntarse o escuchar cuestionamientos relacionados con posibles resultados positivos. La clasifica pregunta “aguafiestas” ¿Qué pasa si….?
  3. 3.      Se mantienen en un estado positivo. Los líderes exitosos, se mantienen en un estado emocional positivo, siempre piensan positivamente y evitan los estados de ánimo y pensamientos negativos.
  4. 4.      Se desconectan. Es un error, creer que un gerente, un buen empleado o una persona exitosa “tiene” que estar disponible 24 horas al día los 7 días de las semana. Las personas exitosas se toman tiempo para sí mismos, para el descanso y la distracción.
  5. 5.      Llevan una rutina de vida saludable. Una de las formas más sencillas y efectivas para mantener controlado el estrés y utilizarlo como una herramienta para el éxito, es llevar una rutina de vida saludable: disminuir la ingestión de cafeína, dormir las horas necesarias para garantizar la restauración de las energías, hacen ejercicios físicos, evitan las “conversaciones” negativas consigo mismos y se toman el tiempo necesario para respirar y oxigenarse.
  6. 6.      Utilizan eficientemente un sistema de apoyo. Tanto los directivos como los empleados exitosos, disponen de un sistema de apoyo eficiente: asistentes, secretaria, mandos intermedios y colaboradores. Cuando se hace un uso adecuado de los colaboradores, y se cuenta con un equipo de apoyo eficiente, se puede lograr que el nivel de estrés se mantenga en valor óptimo para un desempeño de éxito.
  7. 7.      Son capaces de modificar el marco de sus perspectivas. Lo que les permite, re-direccionar sus metas y prioridades de acuerdo a los cambios que tienen lugar en el entorno empresarial y en el comportamiento del mercado.

Muchos de los fracasos achacados al “estrés”, de manera general, debería precisarse diciendo que su causa: es el mal manejo del estrés, lo que incluye ser capaces de controlar tanto su cantidad como su intensidad y duración. Pero el exceso de estrés no es siempre la causa de todos los fracasos, como muchos se empeñan en decir. A mi modo de ver, ese estrés negativo que aqueja el éxito de muchas personas, casi siempre es generado por la falta de precisión de las metas personales.

La incapacidad de fijar las prioridades básicas en nuestra vida, tanto personal como laboral, puede ser capaz de generar una espiral de fracasos y estrés, que en una escalada indetenible puede conducirnos a un enfermedad psico-somática, de ansiedad y depresión, que nos haga cada vez más y más infelices e incapaces.

Les propongo hacer un ejercicio sencillo que les permitirá definir o redefinir sus prioridades básicas como premisa para –manejando adecuadamente nos niveles de estrés – lograr el éxito en la consecución de las mismas.

Paso No.1 Busque un espacio con las condiciones necesarias de paz y tranquilidad para llevar a cabo este ejercicio de introspección; y donde nadie pueda interrumpirlo.

Paso No.2 Responda por escrito la siguiente pregunta:
 ¿Qué haría si solo tuviera una semana de vida por vivir?

Paso No.3 Responda por escrito la siguiente pregunta: 
¿Qué haría si solo tuviera un mes de vida por vivir?

Paso No.4 Responda por escrito la siguiente pregunta: 
¿Qué haría si solo tuviera un mes de vida por vivir?

Paso No.5 Responda por escrito la siguiente pregunta: 
¿Qué haría si solo tuviera un año de vida por vivir?

Paso No.6 Responda por escrito la siguiente pregunta:
¿Qué haría si una vida entera por vivir?

Paso No.7 Estudie sus respuestas durante 10 minutos y respóndase
¿Cómo tendría que organizar mis rutinas diarias esta semana para acercarme a mis prioridades básicas?

La vida hoy es dinámica y llena de oportunidades. La complicación es creer que tenemos que hacerlo todo, lo que nos arrastra a muchas distracciones sin detenernos a pensar realmente cuáles son las cosas que deseamos de verdad lograr. Mi punto de vista es que podemos tomar una opción diferente: Debemos discernir lo que es realmente esencial y diseñar una vida que realmente importe, con cuya construcción nos sintamos comprometidos. Solamente si logramos el éxito en nuestras prioridades básicas podremos sentirnos finalmente realizados y felices.



jueves, 21 de agosto de 2014

El Vicio de Saber

                                   

                                  

El Vicio de Saber

Algunos de mis más allegados afectos, me dicen de vez en vez que yo tengo el vicio de estudiar, porque ya ando a mediados de mi década 60 y sigo sintiendo el mismo placer y la misma motivación por los estudios postgraduados. Meditando sobre el este vicio, el único que tengo, además del gusto por el buen comer y los dulces, me doy cuenta de que desde muy temprano interioricé una máxima cuyo autor desconozco, que ha marcado el derrotero de mi formación profesional: “El saber no ocupa espacio”.

A pesar de ello, mis saberes científicos son aún muy limitados, como ocurre siempre en el caso de la especialización, ya que se concentran en el área de la Administración de Negocios. No obstante, “el vicio de saber”, me ha permitido incorporar competencias adicionales como la computación y el dominio del inglés que amplían y complementan el núcleo central de mi formación profesional.

Aparejado al aprendizaje académico, el hábito de estudiar me convirtió en una lectora furibunda y el ejercicio de la profesión me obligó a incorporar los métodos y técnicas de la investigación científica en mi campo de especialización. Todo lo cual, al contrario de aminorar mis afanes cognoscitivos, los intensificó, por lo que a pesar de mis años sigo sintiendo placer cuando tengo la oportunidad de incorporar nuevos conocimientos o de ampliarlos y profundizarlos.

Sinceramente pienso, que entre tantos vicios que se ponen de manifiesto en la sociedad actual, si habría de tener alguno, escogí el mejor. Desde mi punto de vista, veo hoy con gran preocupación como una buena parte de la juventud se encuentra más preocupada por “remodelar” su apariencia física o por obtener bienes materiales frívolos y baladíes, que por cultivar su intelecto y su cultura general.

Muchas personas que conozco, culpan a los avances tecnológicos de estas conductas. Yo por el contrario soy una defensora acérrima de que somos los seres humanos los que seleccionamos el modo y la dirección en que aprovecharemos tales adelantos de la tecnología. A mi juicio, no es  internet lo que determina que las personas pierdan el tiempo en las redes sociales o tengan conductas un tanto irracionales en el uso de las mismas, en lugar de aprovechar sus ventajas para el estudio on-line y la búsqueda de conocimientos.

A mi modo de ver, los avances tecnológicos son herramientas, y el uso que se les de, depende únicamente de la pericia y los intereses de los usuarios. Culpar a los avances de la informática de las conductas, en ocasiones aberradas de las personas – y en especial de los jóvenes – es, en mi criterio, como culpar a un alicate o a un destornillador de que una persona los utilice con una finalidad para los cuales no han sido creados.

Se trata entonces, de intereses, prioridades y, en casos extremos, de valores; todos los cuales se forman y desarrollan en el ámbito familiar. Se puede socializar por internet; se puede jugar y entretenerse por internet; pero también se puede aprender mucho (y bueno), por internet. Existen sitios web dedicados a incrementar del conocimiento de forma gratuita, sin movernos de nuestro hogar; que no exigen nivel previo de acceso a los cursos, que además son conducidos por profesionales destacados de las más prestigiosas universidades del mundo.

También existen bibliotecas virtuales; enciclopedias; la posibilidad de visitar museos y lugares interesantes; en fin, la tecnología pone a disposición del usuario interesado, la posibilidad más amplia y cómoda de encontrar e incorporar conocimientos. Sin embargo, todos los días aparecen en los medio, noticias que evidencian el uso aberrado de las facilidades que estos avances tecnológicos han puesto a disposición del hombre. ¿Acaso culparemos al “destornillador” por eso?

Todas las personas vinculadas al desarrollo de “capital humano” – en lo que incluyo también a los padres que deben comenzar a formar los futuros trabajadores y directivos – deben trazar estrategias donde las prioridades básicas estén claramente determinadas y donde las exigencias compulsen la incorporación del vicio de saber. Tanto la escuela como, posteriormente, las organizaciones laborales, deben poner ante los individuos retos que les obliguen a la búsqueda del conocimiento y de su aplicación; a la renovación permanente y la actualización de las competencias y al crecimiento cultural y profesional, cualquiera sea el campo en que se desempeñe.

Es preciso incentivar el “hambre” de conocimiento en nuestros hijos, nuestros colegas y nuestros empleados, poniéndolos ante metas que reten sus competencias y les hagan incorporar nuevas habilidades, y sean gratificados al hacerlo. El vicio de saber, al contrario de otros, debe ser “inoculado” y compulsado; pero una vez incorporado, al igual que los vicios nocivos, producirá placer y regocijo al “consumir” el conocimiento.

Solo un repertorio de prioridades y valores adecuados, propiciará que – además de socializar y distraernos con las nuevas tecnologías, como yo también lo hago – se utilicen las mismas para incrementar nuestra cultura y nuestro inventario de conocimientos y competencias. De esta manera, estaremos además en mejores condiciones para seguir incorporando y mantenernos actualizados en el uso de dichas herramientas, ya que su acelerado desarrollo es un reto permanente de renovación cognoscitiva.